

|
|
|
|
|
|
Fiesta
trashumante, en Brieva.
La cuarta fiesta de la trashumancia de Brieva rendirá un homenaje
al último ganadero trashumante.

La localidad de Brieva celebra este fin de
semana la cuarta edición de la Fiesta de la Trashumancia, en la que
se rendirá homenaje al último ganadero trashumante riojano,
José Antonio Espiga, una forma de recuperar esa forma de vida que
los habitantes de las Siete Villas no quieren que se pierda.
El presidente de Brita, Pablo Fontecha, asociación que se encarga
de la organización de este acontecimiento, y el alcalde de Brieva
de Cameros, Ventura Mediavilla, dieron a conocer los detalles de esta fiesta,
que supone "un recuerdo importante de los oficios, las costumbres,
el vocabulario y el léxico de una forma de vida trashumante que no
queremos que desaparezca", según dijo el director general de
Turismo, José Antonio Elguea.
Los actos comenzarán el sábado a partir de las cinco de la tarde con la feria de artesanía en la plaza de Brieva. A las seis se realizará una sesión de esquileo a tijera y "la fiesta seguirá con música tradicional en la calle y una degustación de migas, la comida típica de los pastores, a cargo de la Peña Rondalosa de Logroño", apuntó Mediavilla.
Para el domingo, la organización ha preparado "con especial cariño e interés" el acto estelar: el paso de aproximadamente 1.200 ovejas merinas por las calles del pueblo, pertenecientes al último pastor riojano trashumante, "un acontecimiento único que nadie puede perderse", comentó el alcalde de Brieva.
"El año pasado vino un autobús de Asturias, y este año esperamos a catedráticos de la Universidad de Albacete que se han interesado por esta fiesta de la trashumancia, toda una oportunidad para relanzar el turismo en esta zona de La Rioja", aclaró Mediavilla.
El director general de Turismo destacó la trascendencia de este evento para la actividad turística de la zona, porque la fiesta es "un buen motivo para que muchos miles de personas se acerquen al enclave del Alto Najerilla, conozcan las bondades del territorio, su naturaleza espléndida, sus alojamientos y su restauración".
Para Fundación Caja Rioja, colaboradora de la organización, esta fiesta permite "mantener el recuerdo vivo de un hecho que ha marcado y determinado la cultura de la región durante prácticamente 1.000 años", según el representante de la Fundación, Julio Grande, que mostró su satisfacción al ver la fiesta "convertida en un clásico y disfrutar del protagonismo que los vecinos se merecen, ya que la zona serrana es hija de la trashumancia".
Grande reconoció la escasez de ganaderos que se dedican a la trashumancia actualmente, e hizo un llamamiento para "no renunciar a esta actividad que forma parte de nuestra identidad como región". Recordó la filosofía de la cultura trashumante, "el aprovechamiento natural de lo natural", que garantiza "una calidad de producto difícil de conseguir con otros sistemas de explotación".
larioja.com 28/06/02