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Fiesta de Todos los Santos 2002
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 Ventrosa volvió a celebrar el 2 de Noviembre la Fiesta de Todos los Santos.

La segunda edición de la Fiesta de los Mozos volvió a ser todo un exito. Con unas 300 raciones de migas repartidas, la actuación del grupo de Danzantes del Palotiau de Aragües del Puerto (Huesca), nuestro cachorros de la Danza de la Loba, la orquestina Turruntés y que el tiempo nos respetó bastante, tuvimos la suerte de que la fiesta no decayese en ningún momento.

Pregón del alguacil acompañado de diversas personalidades.
Nuestro alcalde de mozos, Chifas.
Este año le tocó el turno a Diego Sainz, alias Chifas, como Alcalde de los mozos, y a Eduardo Oca, Guana, como alguacil.
Encendido de la Hoguera por el Alcalde de los Mozos.
Danzantes del Palotiau de Aragües del Puerto.
Presentación de los danzantes del Palotiau de Aragües del Puerto
La mañana fue amenizada con la orquesta Turuntes, los danzantes del Palotiau de Aragües del Puerte y los danzadores de Ventrosa. Antes de estos actos se procedió a la bendición del queso de 22 kilos que posteriormente se sortearía con las boletas.
Fiesta de los mozos
Momentos del reparto de la degustación.
Todo comenzó a eso del mediodia del día 2, con el toque del cuerno desde el Castillo para llamar a las cabras mientras algunos pastores y serranas esperaban frente a la fuente de los 3 caños.
Danzadores de Ventrosa.
Y mientras la hoguera prendía sin pausa era el momento de la degustación de las migas serranas que durante toda la mañana se habían estado preparando. Las migas se acompañaban con azúcar, un bocadillo de choricillo y leche o vino (o las dos cosas).
Preparación de las migas y el choricillo.
Y mientras se rellenaban las boletas para el sorteo del queso había tiempo para tomar algunos pacharanes, cantar con la orquestina Turruntés o simplemente charlar.
Ya por la noche, depués de haber sorteado el queso y haber rezado el rosario en procesión a lo largo de todo el pueblo, se hacía necesario comer algo para aguntar la verbena hasta altas horas de la mañana. Por supuesto, la fiesta también continuaba en el bar en los excasos momentos en los que la lluvia hizo su aparación.
Y desde estas páginas agradecemos a todos aquellos que desinteresadamente colaboraron de alguna forma para que la fiesta siguiese su curso. A todos ellos, gracias.